Microrrelatos XXX
Arrullo
a ZAS y ALS
Érase una vez un niño insomne y una madre desesperada que cantaba siempre la misma nana, día y noche, sin darse cuenta de que el pequeño, desde su nacimiento, no hacía otra cosa que disfrutar de su canto.
carlos lópez-aguirre
Barcelona, 27 de junio de 2011
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Reconocimiento
Cuando quite la sábana, mírelo con detenimiento para estar bien seguro, le dijo el desconocido con voz tétrica. El hombre desvió la mirada observando la habitación con curiosidad y contestó un sí sin convicción. Cuando el cuerpo quedó al descubierto el hombre prefirió girarse como buscando algo en un rincón. ¿No lo quiere ver? ¿O no quiere aceptarlo? No lo sé, contestó el otro resignándose. Mírelo mejor de una vez y así termina con su tortura. El hombre suspiró y se giró con los ojos cerrados. Los abrió tan lentamente que en la penumbra creyó que se trataba de otra persona ¿Y bien? Sí, soy yo, contestó finalmente el hombre con la voz entrecortada. No llore, ahora podrá descansar.
carlos lópez-aguirre
Barcelona, 19 de julio de 2011


El de reconocimiento está brutal. se ve tan simple y cotidiano, y al final es como puñal en las costillas #megusta
Esos arrullos interminables ya parecen mantra…
Muy bueno, sí…