La paz de los parques

Parque Biblioteca España

Sólo aquellos que han sufrido el infierno de la violencia saben que el camino de la paz sólo se construye sobre los cimientos de la libertad y la dignidad. La ciudad de Medellín, esa urbe colombiana construida entre flores y montañas, ha encontrado dichas cualidades en las bibliotecas. O mejor dicho, en los Parques Bibliotecas.

Hace varios años, cientos de familias construyeron sus casas en lo alto de los cerros. Un lugar donde no había ni luz ni agua corriente ni escuelas ni transporte, y donde sólo abundaba la pobreza: el caldo de cultivo propicio para caer en la tentación de convertirse en “camello” o sicario, la única manera para obtener grandes cantidades de dinero a cambio de vender droga o utilizar un arma.

Con la muerte o captura de los grandes capos de la droga y el aparente control de los grupos armados, la ciudad inició un proceso de reconstrucción física y moral. Fue así como Medellín vio su futuro en lo alto de las montañas, donde se abrieron caminos de asfalto para que llegaran los buses que llevaran a los niños a las escuelas.

Parque Biblioteca Presbítero José Luís Arroyave

Y fue ahí, en los cerros, donde se construyeron los Parques Bibliotecas. Las más grandes y modernas de la ciudad. En el barrio de San Javier llaman la atención cuatro imponentes bloques de cemento que asemejan a una gigantesca escalera con dirección al cielo y que no es otra cosa que el Parque Biblioteca Presbítero José Luís Arroyave, en honor a un cura católico que dedicó su vida a mediar entre los grupos armados para mantener la paz en el barrio en la década anterior. Hasta que una bala cargada de las peores intenciones acabó con su vida, generando uno de los episodios de violencia más terribles que se recuerden en la ciudad.

Ahora el Parque Biblioteca se levanta sobre las cenizas de la pólvora del pasado. En sus pasillos se respira tranquilidad, apenas interrumpida por los risas y el barullo de los niños en las sala de computadoras. Mientras en el área de literatura infantil y juvenil, un padre lee a su hijo con la certeza de que los libros serán el mejor remedio para evitar los vicios del pasado.

Al otro lado de la ciudad, en el barrio de Santo Domingo Savio, a quince minutos en Metrocable y después de admirar las increíbles vistas de Medellín, se encuentra el Parque Biblioteca España. Es una curiosa construcción que recuerda alguna película de Ciencia Ficción. Llegar a la biblioteca desde la estación del Metrocable requiere de un cierto conocimiento del lugar. Y si no se cuenta con él, todo es cuestión de afinar el oído y seguir los gritos de los niños que juegan a su alrededor.

Sala de Computadoras Infantil – Parque Biblioteca España

Lo primero que llama la atención al entrar es una larga fila de mujeres, todas de condición humilde, esperando a ser atendidas en una oficina de asistencia social. Quizá pueda parecer extraño que haya este tipo de dependencias dentro de la biblioteca, pero la duda se disipa cuando encuentras a sus hijos en las salas de lectura, de exposición, de computación o en la ludoteca. De algún modo, la necesidad familiar se convierte en un beneficio para los más pequeños, quienes quizá, ya de mayores, sólo vayan a la biblioteca por el gusto de la lectura.

El Parque Biblioteca España es un símbolo de la nuevos tiempos de la ciudad. Fue inaugurada por los propios monarcas ibéricos en el 2007, en el marco de una serie de eventos culturales y literarios, como la versión castellana del Hay Festival, que inundaron el país desde Cartagena de Indias hasta Bogotá. El barrio que la rodea se nota renovado, increíblemente limpio, con las casas siempre recién pintadas y donde la gente camina con la cabeza en alto, orgullosa de tener de vecino a todo un emblema de la cultura de Medellín.

La vitalidad y el espíritu que se respira en ambas bibliotecas permiten comprender a quien las visita por primera vez, que el nombre “Parque” no se debe a su tamaño, ni a su carácter lúdico, ni debido a la gran cantidad de actividades que se llevan a cabo en ellas, sino por ser sitios abiertos, donde se sabe que la libertad es la primera condición para adquirir esa dignidad desde la que se construye una paz duradera.

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2 comentarios sobre “La paz de los parques

  1. Qué lindo relato Carlos. Qué reconfortante saber de estas experiencias, de estas recuperaciones del espacio público y de la dignidad. Me dieron ganas de conocer Medellín.

  2. Hijo, como siempre tus expresiones cronicas tan ricas en prosa que relatan tus experiencias de los lugares que acabas de conocer en la Ciudad de Medellin, Colombia , te felicitamos tu madre y yo por los ya mas de XL Microrrelatos en tu Blogger.
    Te queremos mucho.
    Tus Padres.

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