Microrrelatos XLIX

Perdón

Esta mañana los he perdonado a todos. Sus insultos, los golpes en la cabeza, los clavos en la banca, el robo de mi dinero, los escupitajos en la comida. A partir de hoy jamás volveré a odiarlos, a sentir ese rencor que me ha asfixiado durante años. Incluso pensé en dejar de vivir. Anoche robé la pistola que esconde mi padre en un cajón y me la llevé a la cama. Rogué porque mi alma se salvara, pero al final decidí rogar por el alma de los demás. Camino hacia la escuela con una sonrisa, feliz y liberado de cualquier peso, el único que siento ahora es del arma en mi mochila.

carlos lópez-aguirre
Barcelona, 4 de febrero de 2013

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Máscaras

Jamás recibí tantos aplausos como el día que comprobé la existencia del gen de la hipocresía. El descubrimiento demostró que nuestra condición nos llevaba a fingir y a mentir por naturaleza. A nadie le preocupó aquella conclusión, sólo a mí. Tantos reconocimientos me abrumaban, tantas palmadas en la espalda me enfurecían. Observaba las sonrisas de todos tan lejanas, tan falsas, tan interesadas. Incluso las caricias de mi esposa, ahora abundantes, me parecían artificiales. Mi existencia se convirtió en un martirio. Abandoné mi trabajo y dos días después me suicidé. Nadie vino a mi entierro.

carlos lópez-aguirre
Barcelona, 4 de febrero de 2013

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