Microrrelatos 53

El horror

Fue en el último instante, en ese minuto final que separa la vida de la nada, cuando él, recostado en la cama de aquel hospital, sucumbiendo al dolor de una larga agonía, solo, en medio de la oscuridad y el silencio, cuando comprendió que la vida es una larga cadena de tiempos perdidos, de temores, de omisiones, de viciosa ociosidad.

Una mueca le desfiguró la cara.

Murió.

carlos lópez-aguirre
Ciudad de México, 11 de junio de 2013

—–

Paradoja

Era el vestido más bello que había visto jamás.

Era verde, floreado y entallado. Se ajustaba preciso a sus formas perfectas, como si lo hubieran cosido a mano sobre su cuerpo. A su paso, era inevitable recorrerla, acariciarla con la mirada.

Se veía tan bella con aquel vestido, que me reía de la paradoja: lo único que deseaba era quitárselo.

carlos lópez-aguirre
Barcelona, 11 de febrero de 2014

Anuncios

2 comentarios sobre “Microrrelatos 53

  1. Carlos, me paso por acá luego de encontrar el ling a Expresiones Crónicas en una convocatoria a un taller. El cuento de Paradoja no lo había ni pensado, es una buena idea a reflexionar. ¿Será que ya los vestidos no son para vertir sino para insinuar la desnudez?. Por acá me seguiré pasando.

  2. Mil gracias, Gustavo. Igualmente, espero que estés interesado en el Taller. Será bastante divertido. Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s