Hologramas en la biblioteca

livre-in-room2La defensa de la cultura, en especial del mundo literario y editorial, se ha convertido en una obsesión para Francia. Es conocida su larga batalla por proteger sus editoriales y sus librerías de las grandes multinacionales norteamericanas. Sin embargo, saben que el valor de los libros sólo tendrá sentido si hay lectores.

Hace un par de meses contábamos en Suburbano la iniciativa de leer pequeños cuentos en tiras de papel en la ciudad de Grenoble como una manera de matar el aburrimiento en las salas de espera de transportes y oficinas públicas. Ahora es el Centro Nacional de Bibliotecas de Lyon el que nos sorprende con una novedosa forma de acercar la lectura al público.

El proyecto lleva por nombre Livre in Room.

Para leer el artículo completo entra a: Revista Suburbano.

Artículo publicado en Suburbano en febrero de 2016.

Fiktion o de la literatura alternativa en teleprompter

reader_fiktionEl mundo editorial vive una transformación como la que sufrió Gregor Samsa antes de despertar en el primer párrafo de la famosa novela de Kafka. Que se lo digan al editor alemán Mathias Gatza, que en pocos años tuvo que cerrar su editorial y una imprenta, luego trabajar para otros y, posteriormente, salir de ahí cansado de la obsesión comercial de las editoriales.

Harto, se reconvirtió en escritor, pero el gusanillo de la edición lo perseguía a cada instante. Sin embargo, no estaba dispuesto a volver a lo convencional. Fue así como, junto con su amigo el escritor Ingo Niermann, decidieron llevar a cabo un experimento que va a contracorriente del mundo editorial y con un punto de originalidad. Así nació Fiktion.

Para leer el artículo completo entra a: Yorokobu.

Artículo publicado en Yorokobu en abril de 2015.

Pasiones contra internet: los Fanzines

SAMSUNG

Debo confesar que no soy un lector asiduo, ni mucho menos un conocedor del género, pero sí soy un gran admirador de los fanzines.

Siempre han estado ahí, entiendo que hay gente que los hace y los consume desde hace años, pero en los últimos treinta, la dictadura de las nuevas tecnologías ha establecido la obligación de observar pantallas a cada paso que damos. Nos dicen que es para progresar, que en el mundo virtual encontraremos la libertad que nos niega el mundo real, que ahí podremos decir cuánto queramos, sin restricciones ni censuras, que tendremos miles de lectores, que nuestro mensaje podrá llegar a la velocidad de un clic…

Para leer el artículo completo entra a: Revista Suburbano.

Artículo publicado en Revista Suburbano en noviembre de 2015.